INICIO - CONSEJOS PARA EL COLECCIONISTA

CONSEJOS PARA EL COLECCIONISTA

Los dos primeros que no nos cansaremos de recordar:

Compra exclusivamente a comerciantes profesionales

Debe ser una persona que se dedica a tiempo completo, profesional, con establecimiento o despacho abierto, que le emita factura de compra, y le recomendamos que sea de alguna asociación profesional (nosotros pertenecemos a International Association of Professional Numismatists IAPN, Professional Numismatists Guild PNG, Verband Der Deutschen Münzanhändler VDDM y a la Asociación Española de Numismáticos Profesionales AENP).

Exige y guarda tu factura de compra

Tu factura puede servirte como certificado y legitima tu propiedad.

El coleccionismo numismático exige profesionalidad y garantía en el cumplimiento de la normativa de patrimonio histórico, además de otras regulaciones como la fiscal, la aduanera, etc.

Si ya llevas un tiempo coleccionando poco más podemos decirte. Ve formando tu biblioteca y procura tener organizada adecuadamente tu colección, tus facturas y las monedas (medallas, billetes).

Evita lugares húmedos para guardar tu colección

Lo mejor es mantener tu colección en monetarios de madera aireados y en lugar seco, sin plásticos u otros elementos que puedan alterar los metales. Para los billetes evita plásticos que no sean neutros. Hay que ir verificando que los materiales no se degradan con el tiempo. En todo caso, de cuando en cuando revisa que tus objetos no están sufriendo alteraciones (variaciones de color, puntitos de humedad, tacto de los materiales no modificados…).

Es muy recomendable tener fotografía de toda tu colección, además del listado, y en su caso debes considerar un seguro.

¿En qué se centra la numismática?

La numismática se centra en todo lo relativo a la moneda, es decir a lo que ha servido de dinero y lo relacionado. Así encontramos las monedas, las medallas y los billetes básicamente. También hay fichas de casino, jetones, y suelen codearse con otros objetos relacionados como las condecoraciones y la sigilografía por ejemplo.

¿Qué es la moneda?

La moneda es un documento histórico que contiene información para poder clasificarla y catalogarla. Es fiel instrumento para informarnos acerca de la época, de la historia, y fiel reflejo de la situación política, económica, social y cultural. De esta forma el coleccionismo numismático debe ser ante todo un entretenimiento cultural que puede apasionarte y ayudarte a evadirte, formarte y educarte. Y por supuesto para ir enriqueciéndote desde una perspectiva histórica, enriquecimiento que te irá llevando a profundizar de manera irremediable hacia más conocimiento directo e indirecto de la propia moneda, su época, su historia y su contexto. Ten en cuenta que la moneda es el primer producto ejecutado en serie, de manera repetitiva. La moneda es dinero, por lo que ha circulado intensa y extensamente ya que hasta hace poco el valor de la moneda no variaba muchísimo de su valor intrínseco (del oro y la plata con que era acuñado). La moneda debía seguir un estándar, un modelo… es la ley que regula su contenido de metal, el peso, su tipo y leyendas… Tienes que tener en cuenta que vas a necesitar catálogos y libros de referencia que te ayuden para ir aprendiendo y para saber qué objetivo (colección) tienes y cómo vas progresando.

Apartados de la Numismática:

Suele hacerse referencia a la moneda griega, romana, bizantina… es decir la moneda anterior al periodo medieval. Es un campo muy amplio cuyo principal cuerpo es, sin duda, la moneda romana (república e imperio). La dificultad de este campo estriba en tener que estar técnicamente más preparado para poder avanzar con seguridad. Dependiendo de la conservación, puede ser más o menos fácil de leerse. Hay catálogos y abundante amonedación. Lo más habitual es coleccionar denarios (ya sean republicanos o imperiales) y sestercios o áureos. También es accesible coleccionar bajo imperio ya que es abundante y los precios para decenas y centenares de piezas pueden ser irrisorios. La moneda griega es, probablemente, la de mayor belleza y elegancia, y hay decenas de ejemplares de tetradracmas que pueden comprarse a precios asequibles, pero puede ser más exigente con el presupuesto ir mucho más allá.

Recomendamos los catálogos de los que somos distribuidores: Las monedas de los griegos y sus enemigos, Los sestercios del Imperio Romano (3 volúmenes), Compendio de las monedas del Imperio Romano (4 volúmenes), Descripción General de las monedas de la República Romana. Para denarios, tenemos a la venta el Catálogo monográfico de los denarios de la República Romana (incluyendo Augusto).

Sería la moneda antigua española. Son acuñaciones de los primeros siglos después de Cristo. Es un campo con cierta complicación ya que requiere conocimientos técnicos para poder leer y manejarse adecuadamente. Hay catálogos y puede ser abundante la amonedación en calidad baja. Los ejemplares en alta calidad son muy peculiares, enigmáticos y atractivos. Puede ser una bellísima colección, aunque difícil porque no es fácil mantener un nivel exigente.

Recomendamos el catálogo que tenemos a la venta, Las Monedas Hispánicas (Vives).

Es la moneda antigua española posterior a la ibérica, el inicio de cierta organización con sentimiento de unidad. El estilo es muy particular y atractivo. La amonedación básica es oro, el tremis. Exige conocimientos amplios tras iniciarse. Y puede ser exigente porque tras unas decenas de ejemplares, los precios empiezan a elevarse.

Recomendamos como catálogo general el nuestro, Las Monedas Españolas. Más especializado es el título clásico The Coinage of The Visigoths of Spain . Leovigild to Achila II. Y un trabajo también muy especializado y moderno es el Corpus Nummorum Visigothorum.

Tras el periodo visigodo encuadramos el resto de la amonedación. Puede diferenciarse en moneda medieval, moneda moderna y contemporánea. La medieval sería hasta los Reyes Católicos. Hay cierta complejidad y requiere nivel técnico alto para muchos ejemplares de no fácil lectura. La modernidad, en el campo numismático, se inicia con los Reyes Católicos que fácilmente podría ser un apartado exclusivo, al igual que diferenciar por reyes individualmente o por Austrias (Carlos I a Carlos II) y Borbones (desde Felipe V hasta la peseta) como también es muy habitual. Otro apartado sería la peseta (que comienza en 1868 y por reminiscencias de la filatelia se suele llamar Centenario) y el euro. Como puedes suponer, en líneas generales, cuanto más moderno más abundante, pero siempre hay rarezas, monedas escasas e incluso, de cuando en cuando, inéditas o variantes notables en todos los campos. Hay muchos catálogos y diría que casi infinitas posibles colecciones que pueden llevarte toda la vida. Por ejemplo se coleccionan 8 reales, o solo 8 reales columnarios, o solo 8 reales de Fernando VII por ceca, fecha y ensayador… u 8 escudos, u 8 escudos de los Austrias… o duros (8 reales, amonedación del Imperio, 5 pesetas)… o puede centrarse la colección en cobres de Isabel II y Fernando VII… o puedes coleccionar 2 reales… El nivel de exigencia, hablando de presupuesto, es el que quieras ponerte ya que dependiendo de la conservación podrás encontrar cientos o miles de ejemplares a coleccionar.

Recomendamos nuestro catálogo, Las Monedas Españolas. Su referencia Cy es usada en nuestras clasificaciones, y en instituciones españolas. También a nivel internacional en subastas y comerciantes numismáticos, así como en servicios de terceros para catalogar. Véase el apartado de libros para ver la posibilidad de ir aumentando la biblioteca sobre los distintos temas y focalizar el interés sobre asuntos más específicos o materias más concretas.

Son acuñaciones, privadas o públicas, siguiendo el modelo de las monedas pero sin valor liberatorio, y con la misión de poner el énfasis en uno de los factores de la moneda, la propaganda o la memoria histórica. Así las medallas pueden ser emitidas por una Casa de Moneda o por nobles o particulares para conmemorar acontecimientos históricos, celebrar victorias, vanagloriar virtudes, premiar el mérito… incluso hay las llamadas medallas de proclamación que se emiten para dar a conocer al nuevo Rey. Algunas medallas incluso siguen patrones exactos de peso y ley para circular como moneda. Hay medallas renacentistas, muy difíciles, y medallas de los últimos tres siglos que pueden coleccionarse sin excesiva complicación. Puede coleccionarse por temática o por reyes o por interés histórico. Habitualmente las emisiones de las medallas no son abundantes. Al haber muchas emisiones privadas, no hay un catálogo al uso como en las monedas de curso legal emitidas.

Recomendamos el catálogo especializado de Medallas de Proclamaciones y Juras de los Reyes de España.

Al surgir como elemento fiduciario eficaz en el siglo XVIII (en España), su campo no es tan extenso como la moneda. Tiene apartados bien distinguidos: por un lado, el billete clásico (desde los inicios, incluyendo los vales reales, hasta principios del siglo XX), otro apartado para las emisiones posteriores hasta la II República, y el apartado de la II República y el Estado Español (Franco), Juan Carlos I y el Euro. Una peculiaridad interesante son los llamados billetes locales de la Guerra Civil que surgieron como respuesta a la necesidad y emergencia de la escasez de moneda, y sobre todo de divisores. Así miles de ayuntamientos, consejos municipales, sindicatos… emitieron pequeños billetes de emergencia durante esos años. La calidad también es determinante en el valor de los billetes. Hay catálogos para seguir la colección, y si a priori pensarse que es limitada, puede ampliarse exponencialmente completando letras de numeraciones, muestras, especímenes, parejas correlativas, tríos, números bajos, errores...

Recomendamos el Catálogo Especializado Edifil de Billetes de España y también el ejemplar de Los Billetes del Banco de España.

Vocabulario básico:

Cara principal de la moneda. Donde suele estar el emisor (nombre o busto del Rey o de la República…).

Cara opuesta al anverso.

Perfil de la moneda. En la moneda antigua, se acuña sobre un disco o tejo (un elemento más o menos basto que se golpea), no tiene un canto riguroso. En la moneda moderna se busca delimitar adecuadamente el disco o tejo para que no se distrajera oro o plata, y se incluyen motivos en los cantos. Será en el siglo XIX cuando se generaliza la moneda tal y como la conocemos hoy en día: canto definido, perpendicular a las caras de la moneda, llegándose incluso a acuñar con algún motivo o leyenda. Ya se acuña entonces sobre un cospel, un disco definido, incluso biselado o con grafila alta (borde elevado levemente en el perfil para proteger la moneda, su origen es la grafila de puntos u otros motivos en monedas anteriores que debía recrecerse igual o más que el resto del tipo para preservar del desgaste).

Es el detalle acuñado básico que muestra la moneda, igual en una emisión más o menos larga. Por ejemplo, el tipo de las primeras pesetas es, en anverso, Hispania tumbada con la leyenda superior España, debajo la fecha, y en reverso el escudo y las leyendas, así como el valor facial. Dos tipos distintos del mismo rey son, por ejemplo, las 5 pesetas de 1888 del Rey Alfonso XIII de niño, y las de 1898 que ya es adolescente.

Es la inscripción que muestra la moneda, casi siempre de forma circular alrededor del motivo central.

El facial es la denominación. 8 reales, 8 escudos, 5 pesetas...

Es la sigla o siglas del responsable de la ceca que controla el peso y ley de la moneda. Es el garante del contenido de oro o plata y de su peso acorde a la regulación de la emisión. Comienzan a usarse las siglas de ensayadores con la Pragmática de los Reyes Católicos en 1497. Isabel II los eliminó.

Lugar de acuñación de la moneda, la Casa de Moneda. Suele es ser un motivo parlante, un símbolo o icono como puede ser el acueducto para Segovia. En la moneda antigua muchas cecas son itinerantes, y con la moneda moderna hay numerosas cecas, llegando a haber una atomización que fue viéndose reducida y concentrada hasta que en la moneda contemporánea se tiende a gestionar la amonedación con cecas centralizadas como ha sido Madrid en el siglo XX, por ejemplo.

La moneda se emite bajo la potestad de la autoridad competente. En la normativa donde se dispone la emisión, se concreta el peso de la misma. No olvidemos que es un elemento esencial ya que hasta hace bien poco, la moneda respetaba, más o menos, su valor intrínseco. Por eso la gente la tomaba y la podía dar, porque generaba confianza, dándose por bueno el oro o la plata acuñada. Es decir, el peso de la moneda es una característica importante, esencial. Puede darse excepcionalmente que haya peso fuerte (excesivo) o feble (escaso), pero debe ser escaso el error ya que la emisión está regulada y debía pasar cierto control de calidad por supuesto (por ejemplo, en el caso de peso fuerte, exceso de metal, se podía limar levemente para atenuarlo, y se producen las llamadas rayas de ajuste de peso que suelen verse en algunos 8 escudos).

Ya irá descubriendo cómo siempre la autoridad ha ido distrayendo el contenido intrínseco para convertir la moneda en algo fiduciario… desde los romanos (de denarios a antonianos rebajados, luego bañados) hasta los borbones (el contenido de oro se rebajó en los 8 escudos a de 917 a 875 milésimas en el XIX). En la actualidad ya no queda nada de valor intrínseco, de hecho las últimas tendencias del Estado parecen indicar que pretende eliminar la moneda física y obligar al uso de la anotación contable electrónica con las tarjetas o monederos electrónicos.

Cualidad intrínseca del metal acuñado que presenta un brillo, un reflejo, natural derivado de la acuñación, del efecto del fortísimo golpe al metal con los cuños, que no se ha perdido por la excesiva circulación. Es un brillo que sale de dentro del metal, no el brillo que rodea a la moneda y parece que la plastifica cuando está limpiada -ya sea frotándola o con otras técnicas-. El brillo original es el resplandor del metal acuñado. El brillo por limpieza es como el de los detalles cromados de la barra de un bar, es exterior al metal, no sale de dentro. Para los billetes suele usarse la expresión apresto original para especificar la condición del papel y de la tinta, de la calcografía y tipografía, la prestancia que mantiene el billete como recién impreso o los restos de esa cualidad.

Es un elemento esencial para el valor de la moneda. Aunque es un elemento objetivo, la percepción y determinación del mismo es a veces sutil y complejo, y es muy subjetivo. Habitualmente se usa esta división:

  • Sin Circular (SC): Moneda que conserva plenamente las cualidades originarias de la acuñación al no haber sufrido desgaste alguno porque no ha circulado. Puede presentar algunas mínimas erosiones o diminutos golpecitos sin importancia producidos por el contacto entre las distintas monedas al ser manipuladas en las sacas o incluso por el propio efecto de caer desde la máquina hasta el cesto, pero no hay desgaste ni en las partes más altas del relieve acuñado.

  • Extraordinariamente Bien Conservada (EBC): Moneda que mantiene una estupenda conservación aún reflejando algún mínimo desgaste sufrido por la leve circulación que ha tenido; es decir, solamente debe apreciarse el suave y pequeño desgaste en la parte más extrema de la acuñación (la zona que ha recrecido más pues es lo primero que se pierde) pero no más allá. Su presencia ha de ser muy atractiva siendo lo normal que conserve brillo original aunque fuesen restos.

  • Muy Bien Conservada (MBC): Moneda que conserva una condición muy aceptable para ser una pieza que ha circulado. Sufre desgaste general y uniforme en el tipo, aunque pudiera aún tener restos o mínimos restos de brillo original.

  • Bien Conservada (BC): Moneda que ha circulado abundantemente pero que mantiene claramente identificables los datos esenciales (emisor, valor, fecha, ceca y ensayador) y no cabe duda alguna respecto del tipo.

  • Regularmente Conservada (RC): Moneda muy circulada con ciertas deficiencias respecto a la visibilidad o apreciación de los datos esenciales, aunque el tipo puede identificarse.

  • Mala Conservación (MC): Moneda muy circulada y muy gastada, que ha perdido datos esenciales e incluso puede presentar dificultades para identificar el tipo.

¿Para qué se usan los signos + y -?

Suelen usarse también los signos + y – para acentuar la condición más o menos favorable dentro de un apartado. Por ejemplo, MBC+ es que está por encima de MBC, pero aún no es EBC. También se usa la barra / para diferenciar la conservación de anverso y reverso o incluso que la conservación está a medio camino entre esos dos estados.

En Estados Unidos han aparecido empresas que prestan servicios de asignación de conservación, encapsulando en plásticos herméticos las monedas. Estos utilizan una escala mucho más amplia (teóricamente del 1 al 70, pero simplificada en tramos), acompañando de distintos adjetivos o menciones a la conservación que resuelven conceder. Son sin duda ampliamente aceptados los más conocidos (NGC y PCGS), sobre todo para el mercado de moneda norteamericana y el de moneda mundial (siglos XIX en adelante). Es la opinión de un tercero, que puede ser tan válida como la de un comerciante profesional, pero no tiene porque ser mejor opinión. Habitualmente, si tenemos ejemplares en estas capsulas, indicaremos la conservación que observamos y también la mención que señalan estas empresas, coincidamos o no.

¿Cuándo se habla de Flor de Cuño?¿Qué es PROOF?

Se habla de flor de cuño (FDC) para algunos ejemplares de inmejorable conservación de una acuñación que no sólo no muestra desgaste de los detalles de la pieza, es decir no ha circulado y es SC, sino que el brillo original es completo y no hay alteraciones surgidas tras el golpe del cuño, que además no ha sufrido desgaste alguno y muestra un detalle preciso, fresco y contundente con todos sus pormenores. Es decir, teóricamente, son solamente las primeras piezas que acuña el cuño, es un cuño a estrenar, nuevo, con un golpe perfecto y guarda completo detalle del trabajo del abridor en el mismo. Debe ser espectacular y resultar a la vista como un producto excepcional y sobresaliente. Entre un puñado de piezas SC debería diferenciarse claramente un FDC.

Por último, indicar que hay amonedaciones que se realizan con una presentación distinta, especial, que se llama PROOF. Suelen ser monedas que presentan un acabado de presentación con un pulido del cuño que confiere ese acabado final distinto. Suelen mostrar dos acabados; el brillo o fondo espejo, normalmente para el campo; y el mate para parte del tipo. Aunque en ocasiones solo presentan brillo o mate por completo. Este tipo de acuñaciones suelen usarse para acuñaciones especiales, tiradas peculiares… por lo que muchas veces se guardan por los coleccionistas y no han circulado, encontrándose en condición SC. Pero también puede haber más o menos circulado y presentar grados de conservación inferior al SC. PROOF es, por tanto, una cualidad específica de terminación del producto a causa de un tratamiento especial del cuño.

EXPERIENCIA NUMISMÁTICA

50 años Subastando (1967-2017)

La firma se ha dedicado al comercio de monedas, billetes, medallas y libros de numismática de todo el mundo y todas las épocas, pero especial a las monedas españolas (e hispanoamericanas) y antiguas.

CONOCE MÁS DE NOSOTROS

Asociaciones de las que formamos parte